Crónica: Liseth Durango
Foto: Andrés Cortés (Rueda el Balón)
Por un instante, en un día perfecto todo parecía estar escrito para la celebración poderosa. El 29 de junio, la ciudad de Medellín se vistió de rojo y azul, y el Atanasio Girardot se preparaba para explotar con una sola palabra: Campeón. Pero el fútbol, caprichoso y despiadado, tenía otros planes. Independiente Santa Fe, con temple, jerarquía y la voz de mando de su ídolo Hugo Rodallega, irrumpió en la fiesta ajena y marcó la estrella número diez en su escudo.
La final de la Liga BetPlay 2025- 1 tuvo todos los ingredientes de una noche inolvidable. En una cancha cargada de tensión, donde Medellín soñaba con una séptima estrella Alejandro Restrepo repitió la fórmula del duelo en Bogotá, apostando por la misma alineación para ganar este partido.
En los primeros instantes del juego, el balón fue dividido, sin dueño, sin profundidad. El primer grito gol ahogado llegó al minuto 14, cuando Chaverra probó desde afuera al palo derecho de Marmolejo, quien envió al tiro de esquina. Cuatro minutos más tarde, una recuperación en campo propio permitió que Chaverra encontrara a Francisco Fydriszewski en el área y con derecha marcara el 1-0 que hacía vibrar la hinchada ‘poderosa’ que se ilusionaba.
Santa Fe reaccionó y avisó con un cabezazo desviado de Rodallega al 23’. Poco después, al 26’, otra vez Hugo se coló entre los centrales y desperdició una clara tras un pase filtrado, el empate se acercaba. Al 31’, luego de una jugada enredada y una defensa desconcertada, Santiago Mosquera empujó de cabeza el balón al fondo de la red. Gol de Santa Fe, baldazo helado para un Atanasio que empezaba a sentir el frío de la historia repetida.
Pero Medellín no se entregó. Al 33’, Jherson Mosquera sacó un remate que obligó a Marmolejo a otra intervención. El partido se abrió, se hizo de ida y vuelta, con llegadas en ambas áreas. Fydriszewski, sobre el final del primer tiempo, tuvo la ventaja de cabeza, pero una atajada- otra vez- de Andrés Marmolejo, mantuvo el empate al descanso.
Apenas iniciado el segundo tiempo, Santa Fe tomó la iniciativa. Rodallega avisó al 50’ con un remate desde afuera, mientras que Jherson Mosquera volvió a probar suerte sin éxito para el Medellín. El duelo, áspero y cortado por momentos, parecía condenado a definirse en detalles.
Y el detalle fue Rodallega. Minuto 78 tras una gran jugada de Edwar López, quien se sacó a tres defensores rojos, el balón volvió a Rodallega, quien no perdonó. Gol, 1-2, y el Atanasio enmudeció y llegó la ansiedad, la impotencia.
El ‘Chino’ Sandoval’ tuvo el empate a un suspiro del final, pero el destino le negó la gloria. El pitazo final confirmó lo inevitable, Santa Fe Campeón, con jerarquía levantó su décima estrella. Medellín, otra vez, quedó abrazando la ilusión, una séptima que sigue negándose a aparecer en el escudo.
La final fue un reflejo del carácter cardenal y de la montaña rusa emocional y falta de contundencia del Medellín. Con un Marmolejo salvador y Rodallega con experiencia alzaron los brazos en el mismo escenario donde ‘el rojo de la montaña’ esperaba su gran noche. La séptima seguirá siendo una deuda con la institución y la hinchada poderosa. La décima, en cambio, ya está bordada en la camiseta de los leones.

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